PINTURAS | EL BOSC CREMAT (EL BOSQUE QUEMADO)

Al entrar en un bosque quemado, la oscuridad, el silencio, la ausencia de todo lo que es vida, en este estado te sientes a ti mismo, cuando más adelante lo recuperas a través de la memoria, puedes plasmarlo pintando, escribiendo o con otras formas de expresión y se puede llegar a convertir en belleza y luz.

Toda la obra del Bosque quemado ha sido trabajada con materiales naturales, tierras calcinadas, carboncillos, cenizas, collage con papeles hechos a mano, para que tuviera la fuerza de lo real del bosque y la tierra. 

 

“A través de su mirada y de su arte, ha conseguido transmitir al espectador, su visión estética que dota de poesia y de belleza a  aquellos parajes desolados. És la magia del arte, es el privilegio que tienen los creadores.

Obras densas, profundas, que van más allá de las cortezas, que atraviesan su superficie y penetran en su interioridad. Obras que traducen sentimientos, recuerdos, vivencias, momentos compartidos. Bosque quemado, cenizas que resumen sus ausencias, las personales e íntimas, las intelectuales, las ideológicas.”

 

Antonio Salcedo – Crítico de arte y comisario de exposiciones

(Fragmento del texto del Catàlogo “Presons íntimes” Exposición Espai Volart. Fundación VilaCasas)